¿Cómo se detecta una baja laboral fingida?

El de las bajas laborales fingidas es un asunto complejo, que no debería ser considerado la primera opción ante cualquier mínima desconfianza o movimiento sospechoso, pero que tampoco puede descartarse completamente, ya que sobran los ejemplos de empresas estafadas por sus trabajadores.

Ante esta situación, lo primero que debemos aprender es que existen y que hay posibilidad real de que nuestra compañía esté siendo afectada por un empleado que finge o exagera una dolencia para alargar la baja. Y lejos del impulso inicial de tratar de resolver el asunto nosotros mismos, lo mejor es no agravar el problema y pedir ayuda externa. 

El inconveniente en estos casos está, de hecho, en cómo se puede probar que ese trabajador en nómina está intentando, y logrando, engañar a quienes deben comprobar que padece un inconveniente de salud para justificar la baja.

 

Una problemática en aumento

Las estadísticas más recientes indican que ésta es una problemática en aumento, y si bien la mayoría de trabajadores son honrados y ejercen su derecho a la baja por accidente o enfermedad cuando les corresponde, también hay otros que fuerzan situaciones o las disfrazan para su provecho. 

En las bajas laborales falsas, o fingidas, este empleado hará todo lo que esté a su alcance para prolongar el estado actual de la situación, demorando la reincorporación a su puesto, para seguir gozando de un salario sin necesidad de realizar sus obligaciones… e incluso en ocasiones realizando otras mientras tanto. 

Las cifras señalan que cada vez son más frecuentes los contratados que fingen bajas laborales, y que un alto porcentaje de las bajas registradas en la Seguridad Social son fraudulentas en cierto punto, con lo que se perjudica tanto la empresa como el empresario que confía en él, obligado a pagar a pesar de su ausencia.

La Seguridad Social dispone de algunos mecanismos de control, como comparativas, acceso a historiales médicos, controles periódicos por parte de los profesionales de la salud, etc. Más allá de todo ello, no falta quien se las ingenia para alargar la baja, superando estos obstáculos.

 

Contratar un detective, la mejor solución

Evidentemente como responsable de una empresa o negocio no puedes estar persiguiendo ni vigilando a ese trabajador que sospechas se está inventando o alargando injustificadamente la baja laboral, y si tampoco la Seguridad Social establece ninguna irregularidad con sus mecanismos de control, la mejor y prácticamente única solución disponible es ponerte en contacto con una agencia de detectives privados, que se dedique a investigar más sobre la cuestión.

El principal motivo por el que conviene confiar en un investigador profesional, es que éste conoce al detalle cuáles son las potenciales pistas que dejará esa persona que acusa una baja alargada o que no le corresponde. Generalmente, esos individuos recortan sus salidas al máximo porque saben que alguien puede echarles en cara la ausencia laboral, pero aun así no pueden resistirse a determinadas actividades.

Justo allí es donde los detectives privados especialistas en sector empresarial pueden registrar cualquier indicio de fraude, que otorgue al empresario las pruebas suficientes y, por ende, la razón en una causa de despido disciplinario contra este empleado, u otras medidas que recoja su convenio.